Glocal Cinema habla con Mikel Gurrea sobre su próximo proyecto

Glocal Cinema habla con Mikel Gurrea sobre su próximo proyecto

04 Agosto 2017

Mikel Gurrea (Donostia-San Sebastián, 1985) estudió audiovisuales en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En aquella época, trabajó en la productora publicitaria Agosto, y escribió y dirigió varios cortometrajes. He aquí algunos de ellos: Primo (2008), Los gatos del tejado (2009) y Vermell en l’aigua (2010).

En 2011 consiguió una beca de Obra Social La Caixa para estudiar un máster en la escuela de cine London Film School. Por aquel entonces, dirigió el documental Txoria y el spot publicitario Chessmates. Además, desarrolló la dramaturgia para la coreografía Automatic Flesh de Rambert Dance Company, estrenada en el Queen Elizabeth Hall de Londres. 

Foxes, el cortometraje con el que se graduó, fue galardonado en varios festivales de cine. Entre otros, en el Festival des Filmes du Monde, de Montreal. También lo escogieron para el catálogo Kimuak de 2015. 

Gurrea escribió la obra de teatro Soka, seleccionada para la iniciativa Nuevas Dramaturgias de la Capitalidad Cultural 2016; Tanttaka se encargó de llevarla a escena, junto con el Teatro Victoria Eugenia.

También en 2016, escogieron el proyecto del largometraje de ficción Suro para desarrollarlo dentro de la iniciativa Ikusmira Berriak, y ganó el premio de posproducción que el Estudio de Grabación REC ofrecía dentro del Foro de Coproducción del Festival de Cine de San Sebastián. El proyecto lo producen Lastor Media y Tàndem Entertainment, de Barcelona.

Está trabajando de forma simultánea en un largometraje de ficción titulado Heldu. El largometraje recibió la subvención al desarrollo del Gobierno Vasco, y será una coproducción entre Irusoin y la islandesa Askja Films.

 

 

Glocal Cinema: Cuéntanos en pocas palabras en qué consiste el proyecto que tienes entre manos.

Mikel Gurrea: Se trata del largometraje de ficción HELDU. El contexto del largometraje es la escalada deportiva, y tratará la pérdida de la inocencia, la búsqueda de la personalidad y la resistencia de la adolescencia. De adolescente fui escalador. La escalada tiene un terreno metafórico: subir, bajar, caer, llegar... Se convierten en acciones de significados diversos cuando nos referimos a la adolescencia. En este largometraje quiero tratar esos dos terrenos unidos.

 

GC: ¿Por qué decidiste grabar la película en euskera?

 M: Por realismo. Según mi experiencia, en el mundo de la escalada deportiva se vive en euskera, en general.

 

GC: A la hora de buscar productores, ¿qué ha supuesto que el largometraje sea en euskera?

M: Lo cierto es que no ha supuesto nada añadido. Los comienzos de este proyecto fueron inusuales, pero a su vez, todo ocurrió de forma muy natural. Estudié en Londres, y mi cortometraje de graduación de la escuela de cine lo produjo Eva Sigurdardottir, una productora islandesa que conocí allí. Fue una experiencia muy buena, y Eva en seguida me preguntó qué quería hacer de cara a mi primer largometraje. Entonces le conté la historia de HELDU. A ella le gustó, y comenzamos a buscar un productor vasco de inmediato. Conocimos a Xabier Berzosa, de Irusoin, y cuando vimos que podíamos cuadrar calendarios, comenzamos a colaborar. Ya que planteé la película en euskera desde el principio, nunca ha sido un asunto a debatir.

 

GC: Estás trabajando con Irusoin. ¿Cómo llegaste hasta ellos?

M: Conocía a Jose Mari Goenaga, y él le enseñó a Xabier Berzosa mi último cortometraje, FOXES. Después, cuando estaban presentando LOREAK en el festival de cine de Islandia, Xabi conoció a Eva. Comenzaron a hablar sobre HELDU, y para cuando nos quisimos dar cuenta, Irusoin ya se había convertido en nuestra productora principal.

 

GC: ¿Qué estrategias habéis empleado para la internacionalización de la película?

M: Desde el punto de vista de la producción, HELDU es una coproducción entre Irusoin y la islandesa Askja Films. A la fuerza, ese hecho dota al proyecto de una naturaleza internacional. Aparte de eso, desarrollamos HELDU dentro del programa EAVE, impulsado por Creative Europe, y también lo presentamos en el Sofia Meetings, la sesión pitching del festival internacional de cine de Sofía. En ese tipo de eventos internacionales suele surgir la oportunidad de conocer a muchos distribuidores y vendedores. Los productores comparten el proyecto con ellos, y abren caminos para colaborar en un futuro cercano.

Por otro lado, en un sentido más amplio, lo concreto siempre se convierte en universal, creo yo. En la medida en que el propio cine es un lenguaje universal, si HELDU trabaja bien las características particulares de su contexto, estoy seguro de que puede superar las barreras internacionales.

 

GC: Participaste en el proyecto Ikusmira Berriak. ¿En qué te ha ayudado?

M: En Ikusmira Berriak desarrollé otro proyecto. Se llama SURO, y está ambientado en Cataluña. Las seis semanas en las que estuve desarrollándolo fueron muy fructíferas. Por una parte, porque compartí proyecto y experiencias con Kiro Russo, Leo Calice y los hermanos Merino, y por otra parte, porque los recursos que nos ofrecieron durante la estancia (tiempo, espacio, atención, asesoría profesional...) fueron excepcionales. Los proyectos los presentamos en el Foro de Coproducción del Festival de Cine, y SURO ganó el premio de posproducción que otorga el Estudio de Grabación REC. Tengo claro que Ikusmira Berriak me ha abierto muchas puertas, tanto para encontrar colaboradores como para difundir el proyecto a escala internacional. Lo producirán Lastor Media y Tàndem Entertainment, de Barcelona, y sin Ikusmira Berriak habría sido mucho más difícil contactar con ellos. 

   

GC: ¿Qué puede suponer una red como Glocal Cinema para tu largometraje?

M: Veo de forma totalmente natural hacer la película en euskera. Y también hacerla en coproducción con Islandia. En la medida en que el euskera es una lengua no hegemónica y que el cine de Islandia también se hace principalmente en una lengua no hegemónica, me parece muy natural que HELDU se integre en la red Glocal Cinema. Estar integrado en esa red le da visibilidad y difusión, y eso es formidable para el largometraje.