"Los creadores no podemos hacer milagros; si no se pone el dinero suficiente, no se pueden desarrollar trabajos de calidad"

"Los creadores no podemos hacer milagros; si no se pone el dinero suficiente, no se pueden desarrollar trabajos de calidad"

01 Septiembre 2021

La miniserie ‘Hondar ahoak’ ha sido uno de los grandes éxitos del panorama audiovisual vasco en los últimos tiempos. Hablamos con Koldo Almandoz, su director, sobre la experiencia de trabajar en su primera serie y sobre los próximos proyectos que tiene entre manos, entre ellos la serie ‘Intimidad’, de Netflix. 
 
Zineuskadi: ¿Cómo presentarías 'Hondar ahoak'?
Koldo Almandoz: Se trata de una miniserie de suspense situada en la costa del País Vasco. El género lo hemos hecho nuestro y hemos intentado reflejar en el proyecto nuestra identidad o idiosincrasia. En un puerto pesquero un patrón desaparece y la inspectora bilbaína Nerea García es enviada con la ayuda de un ertzaina local a investigar la desaparición. Allí descubrirá que nada es lo que parece.
 
Zineuskadi: ¿Cómo surgió la posibilidad de realizar este trabajo?
Koldo Almandoz: Hacía tiempo que tenía la idea de hacer una película de este género. La idea inicial era más radical, pero cuando EiTB sacó la convocatoria para series, tomando como base el guion de la película, creamos un dossier para la miniserie. A partir de ahí decidimos hablar con EiTB y llevar adelante el proyecto.
 
Zineuskadi: Esta es la primera vez que haces una serie. ¿Has notado mucho cambio a la hora de trabajar?
Koldo Almandoz: Sí, los tiempos y los ritmos son muy diferentes. Nuestra intención siempre ha sido hacer una serie de televisión utilizando el lenguaje cinematográfico. Buscábamos que el resultado fuera parecido al de una película, utilizando la estética y los recursos del cine, pero en este caso no teníamos ni presupuesto ni tiempo suficientes.
 
Zineuskadi: ¿Ha sido un reto bonito?
Koldo Almandoz: Sí, porque ha salido bien y he aprendido mucho. Visto con distancia te das cuenta de que sí, pero tuvimos muchas dudas, no sabíamos si íbamos a ser capaces de hacerla con los recursos de los que disponíamos. Teníamos claro que queríamos crear algo de calidad y que no pondríamos excusas si no salía bien. Hoy en día estamos contentos, pero no hay que olvidar que hicimos la serie porque no salió el proyecto que teníamos anteriormente. La forma de consumir audiovisuales está cambiando y actualmente es mucho más difícil sacar adelante una película.
 
Zineuskadi: ¿Cómo habéis recibido la acogida que ha tenido el trabajo?
Koldo Almandoz: Estamos muy satisfechos. Optimizamos muy bien los recursos que teníamos y, por ello, la apuesta salió bien. Rodamos toda la serie en un mes y eso es una barbaridad; una estrategia de trabajo no se puede basar en esos plazos. Pudimos salir adelante porque previamente habíamos trabajado mucho; atamos bien los cabos para luego rodar rápido. Estamos satisfechos, pero también somos conscientes de que esto no se puede repetir y de que se necesitan otros recursos e intereses para obtener buenos resultados. 
 
EiTB puso un presupuesto, con eso no tengo ningún problema, pero no es una cantidad suficiente para conseguir un producto así. Se demandan contenidos de calidad, pero los creadores no podemos hacer milagros. O inviertes dinero o los productos que obtienes son del nivel de lo invertido. 
 
Para mi es necesaria la crítica y la autocrítica. La administración y EiTB deberían de hacer una apuesta más seria por proyectos de calidad. Tenemos que ser críticos porque EiTB ¨somos todos¨ y todos la sostenemos. Pero por otro lado está el sector de la industria audiovisual. Demasiado acostumbrado durante años a una dinámica muy cómoda. Pongamos que si se reciben 10 y se gastan 5, es imposible dar un salto de calidad en las producciones.
A eso hay que sumarle que los espectadores pedimos calidad pero nos conformamos con cualquier cosa; sobre todo, si esta refuerza nuestra visión del mundo y de nosotros mismos. Y para terminar, los creadores también deberíamos hacer autocrítica y poner en duda nuestro talento. Estamos demasiado acostumbrados a escuchar por parte de la administración y de los medios que vamos sobrados de talento, y sinceramente, no es verdad.
 
Zineuskadi: Ahora estás desarrollando la serie 'Intimidad' con otros directores. ¿Qué nos puedes contar de ella?
Koldo Almandoz: Es una serie de televisión producida por Txintxua Films para Netflix. Estamos rodando sobre todo en los alrededores de Bilbao, y habla sobre el concepto de intimidad. Es una serie muy coral y todas las actrices son buenas y conocidas. En un momento dado, aparece un vídeo íntimo de un personaje y la serie recoge todo lo que ello provoca. La estamos rodando todavía.
 
Zineuskadi: ¿Cómo está siendo esta nueva experiencia de dirigir con otros directores?
Koldo Almandoz: Cada uno se encarga de su capítulo, así que cada director tiene libertad para hacer sus planes, pero todos debemos trabajar en beneficio del proyecto. Se fijan algunas premisas estéticas, por lo que el director pierde su autoría y se convierte en una parte más del equipo técnico, lo cual estoy disfrutando. Cada uno plantea las dudas e ideas de su capítulo, pero luego las tienen que aprobar los responsables. De todas formas, intentamos darle nuestro toque.
 
Zineuskadi: ¿Tienes otros trabajos entre manos con Txintxua Films?
Koldo Almandoz: Ahora estoy volcado en la serie. Sin embargo, tengo otro trabajo escrito y en proceso de desarrollo; una película. Los directores solemos tener varios proyectos en proceso, pero hasta que no salen adelante, no puedes vivir de esto. Lo que está ocurriendo en los últimos años es que cada vez hay más gente que vive del cine, pero cada vez son menos los cineastas. Programadores, directores de festivales, proyectos institucionales… Hay más esfuerzo en mediación y exhibición porque da más visibilidad, pero a su vez los creadores tenemos mayores dificultades para llevar a cabo los proyectos. Yo puedo tener un trabajo entre manos, pero hasta que se haga realidad, si se hace, el camino es largo y difícil. Puedes pasarte dos o tres años escribiendo o desarrollando un proyecto que no salga adelante, y te quedas con cara de tonto. Eso lo acepto con deportividad, pero me cuesta más digerir el nivel de hipocresía en el mundo del cine. 
 
Foto: Jorge Fuembuena