"La animación es una técnica; podemos hacer películas que aborden todo tipo de temas, no solo infantiles"

"La animación es una técnica; podemos hacer películas que aborden todo tipo de temas, no solo infantiles"

27 Abril 2020

Iván Miñambres, productor de 'Homeless Home', nos cuenta lo que supone para él participar en el Festival Annecy, y hace balance de su trayectoria, así como de la situación actual que atraviesa el sector.

ZINEUSKADI: ¿Qué supone ser seleccionado por un festival como el de Annecy?

Ivan Miñambres: Para cualquier persona que produzca contenidos de animación, Annecy es la principal cita a nivel internacional, tanto por su festival como por su mercado (MIFA).

Como habitualmente suele llamarse, es el ”Cannes de la animación”, puesto que todo el foco de la industria está puesto allí. Podemos decir que si no estás presente es muy difícil tener relevancia con tus contenidos.

En UniKo hemos tenido la suerte de que casi todas nuestras producciones han estado seleccionadas en competición oficial, y siempre nos han ayudado a establecer una red de contactos para una correcta distribución, encontrar partners para futuras producciones, venta de contenidos…

Además, como espectador, es una auténtica gozada ver tantos contenidos y tan diversos. Es muy inspirador. Eso sí, acabas agotado. Estamos expectantes de ver cómo funcionará la versión online de este año.

Z: Nueva colaboración con Alberto Vázquez y coproducción con Francia. ¿Cómo se gestó el proyecto?

IM: La relación con Alberto se lleva consolidando desde hace 10 años, cuando formamos parte del cortometraje ‘Birdboy’. Estamos en permanente contacto; nos gusta mucho su universo personal, nos sentimos identificados con su forma de narrar y, sobretodo, nos entendemos y respetamos, algo esencial para poder tener una relación dirección-producción a largo plazo.

En este caso, ‘Homeless Home’ era una historia que Alberto había ido desarrollando en la que él quería dar un giro importante en su planteamiento estético y narrativo. Desde un primer momento nos gustó mucho por su temática y por su puesta en escena, pero en aquel momento estábamos inmersos en poner en marcha ‘Unicorn Wars’, nuestro próximo largometraje, y no era viable realizarlos en el mismo espacio temporal.

Como formamos parte de un sector muy inestable en el que a veces los proyectos se aceleran o frenan de forma imprevisible, tuvimos que adelantar 'Homeless Home ’ y retrasar ‘Unicorn Wars’ para que el equipo no estuviese parado. La acogida fue espectacular; lo financiamos muy rápidamente en conjunto con Francia para hacerlo con las máximas garantías, y en siete meses pudimos realizar el proyecto que se estrenará en la próxima edición de Annecy a nivel internacional, y en Animario a nivel nacional.

Z: ¿Hasta qué punto sigue siendo complicado poner en marcha proyectos de animación para adultos? ¿Cuál fue la fase de producción más complicada?

IM: No hay producción fácil, cada una tiene su complejidad.Por estructura y volumen,los largometrajes siempre cuestan más. Son presupuestos altos y es complejo llegar a financiarlos. Tenemos que hacer un puzzle en el que tenemos que cuadrar plazos, necesidades y territorios para poder llegar a hacerlos viables.

Además, vivimos en un territorio donde no existe cultura de consumo de contenidos de animación independiente como puede ser en otros países europeos, EEUU, Asia… Si vemos una película de animación siempre asumimos que tiene que estar dirigida a un público infantil. Y no tiene por qué ser así; la animación es solo una técnica. ¿Por qué no podemos hablar de las relaciones humanas, del conflicto armado o del miedo al futuro?

No culpo a la audiencia. Haciendo un símil con la agricultura, si siempre plantamos patatas en un mismo terreno durante décadas, el terreno se hará a este monocultivo y será muy difícil poder sembrar cualquier otro producto. Los productores tenemos la obligación de ofrecer contenidos que huyan del monocultivo y ofrezcan un amplio abanico a los espectadores.

Z: A partir del 15 de junio tendrán la experiencia de participar en un festival virtual…

IM: Sí, estamos expectantes para ver cómo será todo. El registro, las ponencias, las proyecciones, el networking… Los números que maneja Annecy son abrumadores y me causa mucha curiosidad ver cómo se traslada toda esa cantidad ingente de información e interacciones al mundo online.

El equipo del festival lleva trabajando 60 años y es un referente. Estoy seguro de que lo que hagan lo harán de manera excelente. Quién sabe si abrirán nuevas posibilidades o se plantearán nuevos paradigmas. Siempre hay nuevas oportunidades en las crisis.

Z: ¿Qué supone contar en su trayectoria con éxitos como ‘Psiconautas, los niños olvidados’ y ‘Decorado’?

IM: En cuanto al crédito o la facilidad de generar nuevos proyectos, no diría que supone tener una alfombra roja para hacer lo que queramos. Es verdad que ayuda a llegar a ciertos lugares que de otro modo ni nos hubieran atendido, pero sigue costando mucho levantar proyectos de animación independientes.

Por ejemplo, después de obtener dos Goyas el mismo año, tener distribución en EEUU, co-producción con Francia, apoyo de TVE, distribución en salas… ni ETB ni Gobierno Vasco apoyaron nuestro próximo largometraje de animación, ‘Unicorn Wars’. Espero y deseo que al final puedan formar parte del film. Es una pena que proyectos generados desde el territorio y con gran proyección internacional se queden fuera de este tipo de apoyos.

Por otro lado, en cuanto a la satisfacción personal y profesional, es enorme. Haber podido formar parte de esas producciones, contar con el equipo técnico y humano que hay detrás de ellas, así como disfrutar de su recorrido internacional, es una experiencia personal inolvidable. He crecido y aprendido mucho en el camino.

Creo que esas obras tenían que existir, y que la audiencia las haya cuidado y acogido tan bien es un orgullo para todo el equipo.

Z: Dentro de la parálisis de todo el sector audiovisual, parece que la animación logra mantener la actividad. Con todo, ¿cómo afecta el actual confinamiento a los proyectos en marcha, como es el caso de ‘Unicorn Wars’?

IM: En la animación somos ratas de laboratorio. Realizamos procesos muy largos y, aunque trabajemos en equipo, normalmente los hacemos en solitario.

Por ejemplo, la fase de rodaje puede ser aproximadamente de un año cuando en ficción suele durar de uno a tres meses en el mejor de los casos.

En esta ocasión, esta situación nos pone en ventaja competitiva. Con una buena infraestructura técnica cada profesional puede seguir produciendo desde cualquier punto de la geografía, algo habitual antes de esta situación cuando coproducíamos con otros territorios.

De este modo, a pesar de que la ficción ha tenido que paralizar forzosamente todos los rodajes, nosotros, afortunadamente, podemos seguir avanzando y produciendo.

Creo que es el momento de que las televisiones e instituciones sepan leer esta situación y no eliminen el apoyo a los contenidos de animación. A nivel internacional es un sector con gran capacidad de desarrollo y que cada vez cuenta con más apoyos e incentivos. Estamos en un momento de crisis, pero a la vez de oportunidad. No debemos quedarnos atrás.