“He querido explorar la relación de un creyente con Dios y con la fe”

“He querido explorar la relación de un creyente con Dios y con la fe”

17 Julio 2020

La ópera prima de Maider Fernández nos presenta a Jordi, un hombre de 51 años con parálisis cerebral que experimenta un gran vacío y cuyo deseo es que lo lleven a Lourdes. Durante los 70 minutos de duración, el film muestra el vínculo de amistad que se crea entre el protagonista y la cineasta donostiarra. Ella nos habla sobre las sensaciones que ha vivido al rodar su primer largometraje y nos explica cómo surgió la idea.  

¿Cuál es el origen de ‘Las letras de Jordi’?

Este proyecto nace de la necesidad de presentar una propuesta para poder entrar en el Máster en Realización y Producción Documental de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En aquel entonces no tenía ningún proyecto entre manos, pero era obligatorio presentar una propuesta y justo esa semana estuve hablando con varias personas sobre el concepto de los milagros. Decidí presentar un documental relacionado con el Santuario de Lourdes. Una vez ya dentro del máster, investigando, conocí a un grupo de hospitalarios peregrinos, al que pertenecía Jordi, que viajaban allí cada año. A partir de ese momento, la película que estaba planteando cambió de rumbo y se centró totalmente en él y en nuestro encuentro a través de la cámara.

Algunos la definen como una película sobre comunicación, amistad y fe. ¿Estás de acuerdo? 

Completamente. Para mí la película habla sobre comunicación, y refleja la construcción de una relación de amistad, la que entablamos Jordi y yo. 

En alguna ocasión has confesado que no eres creyente. ¿Cómo decidiste abordar este tema?

Conocí a Jordi por mi intención de explorar de qué manera un creyente vivía su relación con Dios y la fe. Era una curiosidad genuina y honesta que tenía en aquel momento. No tiene relación con que yo sea creyente o no; está relacionado con el querer conocer ese ámbito. Fui descubriendo que Jordi, además de creer en Dios, confiaba sobre todo en la comunicación, no solo como transmisión de información sino también como forma de contacto con otras personas. Para mí explorar y vivir aquello fue lo más valioso.

¿Qué enriquecimiento te ha supuesto este proyecto a nivel personal y profesional?

Poder desarrollar esta película dentro del contexto del máster me permitió dedicarle mucho tiempo y centrarme completamente en él, cosa que a veces resulta bastante complicado por la naturaleza de nuestro oficio, puesto que tenemos que estar a mil cosas a la vez para poder vivir. Tuve la suerte de obtener una beca de la Diputación Foral de Gipuzkoa, y también cobré la prestación por desempleo, por lo que viví unos meses de dedicación plena al proyecto. Valoro mucho el tiempo que le he podido dedicar y que exista gente que quiera apoyarme, como Leire Apellaniz en la producción o el equipo que formó parte de la película. Les estoy muy agradecida. He podido sentirme cómoda y me ha servido para encontrar una forma propia de trabajar con la herramienta audiovisual, de explorar la forma en la que yo entiendo el documental… Ha sido muy enriquecedor tanto a nivel personal como profesional. Hasta ahora siempre he realizado cortos, por lo que este ha sido mi primer largometraje y, además, trabajando en solitario. He aprendido muchas cosas.

Inicialmente estaba previsto estrenar la película el 13 de marzo, pero debido al confinamiento se tuvo que posponer. ¿Cómo viviste aquel momento? 

Según iban avanzando los días de aquella semana, en la que yo estaba en Madrid atendiendo entrevistas para la promoción de la película, empezaron a cerrar diferentes lugares de la capital. De ahí viajé a Barcelona y, posteriormente, tuve que volver a Donostia. Fue muy triste porque había mucha gente trabajando en favor de la película. La plataforma Márgenes nos dio la posibilidad de presentar nuestro trabajo en cines de nueve ciudades, pero todo el esfuerzo fue en vano. Era una situación excepcional. Fue muy intenso el ir asumiendo que no íbamos a poder hacer esta presentación, además de la incertidumbre de no saber qué iba a pasar con el film. A todos nos ocurrió algo parecido. Por suerte, el pasado 10 de julio la estrenamos en varias ciudades, y el viernes 17 de julio llega a Barcelona y Donostia. Yo, personalmente, pensaba que no se conseguirían tantas salas y, sin embargo, seguimos estando en bastantes ciudades. Tenemos cierto miedo porque no sabemos si la gente está animada para ir al cine, o si le llegará la película y tendrá ganas de verla. Agradezco mucho el trabajo de Márgenes y de todo su equipo. ¡Es alucinante pensar que un documental así esté en salas comerciales! 

¿Con qué dificultades o barreras os habéis encontrado durante su producción?

En cuanto a la producción de la película, creo que he tenido mucha suerte; no nos hemos encontrado con grandes dificultades para lograr ayudas o subvenciones. Tuve la suerte de poder participar en Ikusmira Berriak, y el premio que nos dio el Festival de San Sebastián, otorgado por REC Grabaketa Estudioa, ayudó mucho a que después el Gobierno Vasco, EiTB e ICAA entraran en la película. Se trata de un film pequeño, y he tenido la suerte de poder hacerlo con buena estructura y presupuesto, así que estoy muy contenta. 

Pese a todas las medidas que se están adoptando para que los cines sean espacios totalmente seguros, todavía hay gente que mantiene cierto respeto o miedo a acudir a ellos. ¿Qué mensaje les mandarías para animarles a acercarse a las salas?

Efectivamente, se están tomando las medidas necesarias y, por lo tanto, las salas garantizan la seguridad de los espectadores. En estos días tan calurosos en los que ir con la mascarilla por la calle es tan incómodo, yo animaría a todo el mundo a ir a las salas de cine a estar fresquito y disfrutar de nuestra película, que hemos hecho con mucho amor y que creo que les interesará. 

¿En qué otros proyectos estás trabajando en la actualidad?

Tengo entre manos el cortometraje ‘El médico cura’, que a nivel de formato y forma de trabajo va a ser bastante diferente, porque es una obra más conceptual. También está relacionada con el Santuario de Lourdes; en concreto, con el Comité Médico Internacional que explora la explicación científica de los casos de curaciones que se dan en este lugar. También estoy trabajando en otros proyectos de los que no puedo dar muchos detalles.